domingo, 9 de agosto de 2009
Cosas que se dicen
A lo largo de nuestra vida, nos ocurren diez mil ochoscientas millones de situaciones que intervienen en lo cotidiano. La mayoría de ellas resultan ser lastimosas, nos duelen en el alma, nos carcomen de pena el corazon, nos debilitan y nos hunden en un pozo profundo con una salida dificil de alcanzar. Nos preocupamos tanto por el hecho de que las cosas nos salgan mal que nos empezamos a poner nerviosos y queremos romper todo, necesitamos descargarnos e inventamos miles de cosas para poder olvidarnos un poco de eso que nos hace mal. Pensamos continuamente en eso que vamos a decir, en silencio nos enfocamos en lo importante, subrayamos las ideas importantes con resaltador. Pensamos, pensamos y pensamos. Bueno a ver; voy a decir, esto, esto y aquello, ble ble ble. Nos creemos todo lo que pensamos, imaginamos que tal vez en ese momento vamos a poder controlar las situaciones y decir todo lo que pensamos, realmente nos hacemos toda una escena. Creemos que va a aparecer un "peter lanzani" un "robert pattinson" y va a ser todo re escena de pelinovela, que vamos a poder sacar todo afuera, mostrarnos sin escrupulos, haha por dios que ilusos. Por mas que controlemos todas las situaciones que queramos, las oportunidades de decir lo que se piensa son de una a un millón, se suceden en el medio miles de cosas que nos dan vuelta, nos hacen decir cosas que no queremos, nos hacen lastimar mucho a alguien, nos hacen creernos cualquier cosa. Nunca decimos todo eso que habiamos planeado porque es imposible acordarse del guion que tanto repasamos, porque antes la contestación del otro ser no lo teniamos ¿y ahora que?, ¿ que haces cuando estas ahi parado discutiendo, hablando, inventando? Tratas de mostrar lo que podes, y lo que no estas seguro te lo guardas, pero ahi señores, cometemos otro error. Guardamos la mierda adentro y nos mata, se apodera de nuestro motor y nos va llenando el tanque poco a poco, nos deja inconclusos y hasta perdidos en nosotros mismos, damos vueltas y vueltas como una calesita y cuando por fin queremos decir lo que en verdad sentimos ya es tarde, el otro no esta en frente nuestro, nunca más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario